Declaración crítica contra la Nepad

No a la NEPAD

DECLARACIÓN DE LA SOCIEDAD CIVIL AFRICANA SOBRE LA NEPAD

"¡¡No aceptamos la NEPAD!! ¡¡África no está en venta!!"

Como miembros de movimientos sociales, sindicatos, organizaciones de jóvenes y de mujeres, organizaciones religiosas, académicas, ONGs y otras organizaciones de la sociedad civil de todo África, nos hemos reunido en Port Shepstone el 28 de julio del 2002, en el umbral del lanzamiento en Durban de la Unión Africana y la Nueva Alianza para el Desarrollo de África, y hemos analizado críticamente este acuerdo en el contexto de las luchas por el desarrollo y la emancipación de África.

Aunque somos conscientes de esfuerzo para articular el desarrollo de África, pensamos que esta "nueva alianza internacional" ignora y deja fuera programas existentes y las luchas de los propios africanos para progresar y resolver las crisis de África como son el Plan de Acción de Lagos (1980) y el Tratado de Abuja (1991), el Marco alternativo para África para los Programas de Ajuste Estructural (AAF-SAAP, 1989), el Estatuto Africano para la Participación Popular y el Desarrollo (Estatuto de Arusha, 1990) y la Agenda de El Cairo (1994).

Al contrario que estos programas, lal NEPAD se ocupa principalmente de incrementar los recursos financieros externos, apelando y confiando en gobiernos e instituciones externos a África. Por otro lado, es un programa orientado de arriba hacia abajo dirigido por las elites africanas y está diseñado en conjunto con fuerzas corporativas y los instrumentos institucionales de globalización, y además no se basa en las experiencias, conocimientos y demandas de los pueblos africanos. Un programa africano legítimo debe nacer del pueblo y éste ha de hacerlo suyo. ...la NEPAD se ocupa principalmente de incrementar los recursos financieros externos, apelando y confiando en gobiernos e instituciones externos a África.

Tomamos como punto de partida, y de base, las muchas críticas aparecidas contra la NEPAD en todo el continente, como son las declaraciones del Foro Social Africano (Bamako, Malí, enero-2002) y de CODESRIA (Consejo para el Desarrollo de la Investigación en Ciencias Sociales en África) (Accra- abril.2002) y otras.

Durante nuestras deliberaciones y conversaciones de amplio espectro sobre lal NEPAD nos hemos centrado en los siguientes aspectos clave y hemos alcanzado las siguientes conclusiones:

 

I. NEPAD, DEMOCRACIA Y "BUEN GOBIERNO"

Hemos discutido sobre la naturaleza y el papel de los estados africanos postcoloniales y de los estados en desarrollo tras la independencia y sus primeros logros económicos, sociales y humanos. Observamos que la NEPAD
·ignora la manera por la que el propio estado ha sido debilitado como sustentador social y vehículo de desarrollo, especialmente por la tutela del Banco Mundial;
·ignora la manera cómo el estado "estructuralmente ajustado", a su vez, ha socavado las instituciones y los procesos democráticos en África;

·no refleja las luchas históricas de África para conseguir formas de democracia participatoria y de descentralización del poder;
·las promesas de democracia y de "buen gobierno" se realizan en gran medida para satisfacer a los donantes extranjeros y dar garantías a sus inversiones .

"...las promesas de democracia y de "buen gobierno" se realizan en gran medida para satisfacer a los donantes extranjeros y dar garantías a sus inversiones..."


Concluimos que
:

1. Aunque estemos comprometidos con un buen gobierno de África, no aceptamos la interpretación y el contenido que le da la NEPAD, incluyendo ciertas políticas económicas cuestionables que no aceptamos si se relacionan estrechamente con el "buen gobierno".
2. Llamamos al pueblo africano para que se movilice para desarrollar gobiernos participatorios que respondan a sus necesidades y aspiraciones, y para construir movimientos populares y democráticos que puedan obligar a nuestros estados a cumplir con sus responsabilidades.


II. NEPAD, PAZ Y "ESTABILIDAD"

Hemos analizado cómo los conflictos del continente hunden sus raíces en el legado del colonialismo, la exclusión económica, la intolerancia política, la polarización social, las fronteras artificiales y el acceso desigual a los recursos. Notamos que NEPAD:
·ignora todos estos factores y su aproximación a estos problemas se basa sobre todo en operaciones técnicas para mantener la paz;
·no señala que el papel de las políticas de ajuste estructural del FMI y el Banco Mundial ha exacerbado conflictos que han conducido a guerras posteriores;
·no señala los intereses de las corporaciones, de los especuladores de la guerra y de los señores de la guerra, en su determinación por controlar y explotar nuestros recursos como son el petróleo, los diamantes, y otros bienes preciados, que constituyen una de las principales causas de guerra y conflicto en África.

Concluimos que:

1. Una paz fundamentada y una seguridad humana garantizada precisa de un entorno que satisfaga las necesidades de la población y que la necesaria posibilidad de ganarse el sustento esté libres de cualquier forma de discriminación.
2. La paz precisa de una respuesta Panafricana a las divisiones y tensiones creadas por el legado de las fronteras coloniales arbitrarias y las relaciones sociales divisivas.
3. La Declaración de Kampala que estableció la Conferencia sobre la Seguridad, Estabilidad, Desarrollo y Cooperación (CSSDCA) puede ser un importante instrumento para la construcción de la paz.


III. NEPAD Y DERECHOS HUMANOS

Hemos analizado con gran preocupación cómo desde hace mucho tiempo en la mayoría de los países de África se niegan y se abusa de los derechos humanos, asimismo hemos estudiado los devastadores efectos del SIDA que ya constituye una pandemia entre nuestro pueblo. Observamos que la NEPAD:

·hace muy pocas referencias a los derechos humanos y las que hace son en gran parte retóricas;
·sólo se ocupa superficialmente del impacto del SIDA en las vidas de nuestros pueblos;
·no garantiza la autodeterminación de los pueblos y contiene políticas contradictorias o incompatibles con la democracia y los derechos humanos;
·promueve una integración económica regional pero silencia completamente los derechos de la gente para desplazarse y buscar empleo libremente más allá de las fronteras de África.
"no garantiza la autodeterminación de los pueblos y contiene políticas contradictorias o incompatibles con la democracia y los derechos humanos;"

Además observamos que desde la reciente reunión del G8 en Kananaskis, la NEPAD está ahora ligado a la agenda de EE.UU. sobre el "terrorismo", lo que puede usarse como palanca para introducir legislaciones que violen los derechos civiles y políticos básicos.

Nos comprometemos a continuar en nuestra lucha por los derechos humanos en su más completo sentido, incluyendo los derechos políticos, civiles, económicos, sociales, de las mujeres, culturales y medioambientales.


IV. NEPAD Y PROGRAMAS DE AJUSTE ESTRUCTURAL

Hemos analizado las políticas y efectos, así como nuestra experiencia directa, de los SAPs del Banco Mundial durante las últimas décadas en nuestros países. Observamos que a pesar de los efectos negativos de los SAPs en la economía, sociedad, política y medioambiente, la NEPAD,
·acepta los fundamentos de los paradigmas neoliberales y que no tiene en cuenta asuntos de género de los SAPs, que han sido en gran parte los responsables de la acentuación de las crisis africanas, incluyendo la feminización de la pobreza;
·se apoya acríticamente la última versión de los SAPs, el llamado Programa de Reducción Estratégica de la Pobreza (PRSP) que ha sido desautorizado por los movimientos populares;
·arroja un salvavidas al FMI y el Banco Mundial justo cuando sufren una crisis ideológica e institucional como resultado de las incesantes críticas y luchas que ha tenido contra sus políticas por todo el mundo.

Nos comprometemos:
·A continuar expresando nuestros conocimientos al gran público y a reforzar nuestra resistencia a todas las políticas del FMI y el Banco Mundial que ahora se han incorporado a la NEPAD.

V. NEPAD Y MOVILIZACIÓN DE RECURSOS

Examinamos los desafíos y los problemas que suponen la movilización de recursos para el desarrollo, y observamos que la NEPAD:
·ignora el asunto de la propiedad y el control de los recursos africanos, y es indiferente ante los seres humanos que constituyen el principal recurso y han de ser objetivo de desarrollo;
·solo movilizará los ricos recursos africanos para el desarrollo para una mayor explotación y saqueo extranjero;
·no tiene nada que decir sobre la movilización, redistribución y utilización de la tierra africana, especialmente cara a las mujeres;
·se centra sobre todo en los recursos financieros externos sin importarle los costes y los efectos sociales, económicos y medioambientales negativos de la inversión extranjera y la liberalización de los flujos de capital.

Hemos concluido que:
1. Tiene unas expectativas poco realistas ante los recursos financieros extranjeros, pues como ya se visto con evidencia en la reciente respuesta del G8 a la NEPAD, éstos no llegarán próximamente.
2. Los "donantes" o prestantes de ayuda han mostrado que tomarán decisiones por separados con aquellos países que no apoyen y sólo bajo sus propios términos políticos y su interés personal.

"Tiene unas expectativas poco realistas ante los recursos financieros extranjeros, pues como ya se visto con evidencia en la reciente respuesta del G8 a la NEPAD, éstos no llegarán próximamente."

3. El "alivio de la deuda" ofrecido por el G8 será, de modo similar, muy limitado y sólo se ofrecerá a aquellos países que sigan obedientemente los preceptos neoliberales que no tienen en cuenta asuntos de género .
4. Tal "alivio" limitado, sin embrago, ni siquiera irá a aquellos países sino que servirá para pagar fianzas a los acreedores.
5. Todo el proyecto de "recolección de fondos" de la NEPAD no tiene futuro, y tendremos que centrar nuestros esfuerzos en una apropiada movilización de recursos, incluyendo los recursos financieros africanos que ahora legal e ilegalmente se encuentran fuera de África; y ligar todos aquellos recursos a estrategias alternativas de desarrollo basadas en la autonomía colectiva.


VI. NEPAD Y DEUDA

Hemos analizado la naturaleza, orígenes y causas de la "deuda" de África, que es el principal motivo de subdesarrolla, pobreza y desigualdad, y pensamos que se debe a las mismas fuerzas que se beneficiaron de la esclavitud, el colonialismo y el neocolonialismo; ésta ha servido para construir la riqueza y el poder de las elites africanas; ya no sólo es financiera, sino también un instrumento político de dominio y control del Norte sobre África.

Observamos, sin embargo, que lal NEPAD:
·acepta la obligación de África de pagar esta deuda ilegítima sin tomar en cuenta el perjuicio que ocasiona a los servicios sociales fundamentales y a las necesidades de desarrollo;
·ignora la petición de su completa cancelación realizada en diversas campañas desde África, las campañas Sur-Sur y en todo el mundo.

Con esta base nosotros:
1. Solicitamos la cancelación total e incondicional de la deuda.
2. Reafirmamos la demanda de reparaciones por los daños sociales económicos y ecológicos realizados a África y su pueblo con la esclavitud y el colonialismo.
3. Pedimos que se devuelva a África la riqueza transferida de manera corrupta por las elites africanas hacia el Norte.
4. Nos comprometemos a intensificar las movilizaciones populares para presionar a los gobiernos africanos para que repudien la deuda.

"Reafirmamos la demanda de reparaciones por los daños sociales económicos y ecológicos realizados a África y su pueblo con la esclavitud y el colonialismo."


VII. NEPAD, COMERCIO Y GLOBALIZACIÓN

Hemos analizado de manera exhaustiva el papel del comercio en África y el actual sistema global, y hemos observado que la indiscrinada liberalización del comercio ha llevado a una desindustrialización, ha incrementado el desempleo y ha hecho que aumente la pobreza. Además ha reforzado el papel de África en la economía global como suministradores de materias y primas y mano de obra baratas.

Observamos que la NEPAD
·ignora las experiencias y una enorme cantidad de pruebas y análisis que desacreditan las teorías de que el comercio conduce a un crecimiento que genera desarrollo;
·acepta el crecimiento producido por las exportaciones y la expansión de las exportaciones tradicionales africanas que han demostrado agravar los deteriorados términos del comercio para África.
·refuerza que África se centre en el "acceso al mercado" hacia los países más ricos por medio de ofertas unilaterales pero falsas como la de la UE conocida como "Todo menos armas" (EBA);
·aprueba los objetivos de libre comercio recíproco y otras condiciones políticas solicitadas por la UE y los EE.UU., tales como privatización, desregulación laboral y liberalización de las inversiones, en el Acuerdo de Cotonou y el Acta para el Crecimiento y las Oportunidades para África (AGOA) respectivamente;
·acepta la errónea descripción de la "marginalización" de África, siendo que este continente lleva mucho tiempo integrado profunda y desventajosamente integrado en la economía global;
.promueve una profunda integración de África en los procesos de la economía global que fundamentalmente sirven a los intereses de los ricos;
·no comprende la desequilibrada naturaleza de los acuerdos de comercio de la OMC, especialmente el Acuerdo General de Comercio de los Servicios que extenderá una apropiación global de los servicios y recursos africanos.


Concluimos que:

1. Necesitamos continuar con nuestro esfuerzo de crear diferentes tipos de comercio local, regional e interregional, y en otorgar un papel diferente al comercio en nuestras economías.
2. Continuaremos haciendo campañas ante nuestros gobiernos para que se resistan ante acuerdos comerciales unilaterales, bilaterales o multilaterales que no corrijan las desigualdades del sistema económico internacional.
3. Continuaremos apoyando campañas y movilizando a los pueblos africanos para que ejerzan presión sobre sus gobiernos para que resistan ante de una expansión de los ámbitos y del poder de la OMC, a través de la introducción de nuevos asuntos, y que resistan a la nueva ronda de la OMC que se está impulsando desde la Conferencia Ministerial de Doha.
4. Continuaremos en la construcción del movimiento popular a nivel nacional, continental e internacional contra la globalización económica neoliberal y contra la OMC como principal fuerza institucional que conduce la globalización.


Basándonos en los antes descrito, no aceptamos el plan de la NEPAD tanto como proceso como por su contenido. Nos comprometemos a unir esfuerzos para que África se desarrolle y produzca alternativas sostenibles, justas y viables que beneficien al pueblo africano.

¡Otra África es posible!
¡¡Otro mundo es posible!!


Third World Network Africa
Economic Justice Network
Jubilee South Africa
Environment Monitoring Group
Environmental Monitoring Group
ROPPA.
Department of Economics (University of Swaziland)
ENDA TM
Africa Youth Forum
NAFAU
Social Development Network
Department of Sociology
Women for Change
AIDC
Gender and Trade Network in Africa
Inter-Africa Group
Zimbabwe Coalition on Debt & Development
Gender & Forum National De Lutte Centre LA
AFRODAD
BOCONGO
TSOET/TCDD
Ecumenical Support Services
ESSET
EJC



Human Rights Committee of Youth Africa
Women in Business
Kenya Debt Relief Network
FEMNET
Development Network
Tanzania Social and Economic Trust
Zambia Congress of Trade Unions
Namibia Food and Allied Workers Union
LALIT
South African Council of Churches
Wits University
Centre for Civil Society
Malawi Council of Churches
CECIDE
Friends of the Earth
Association of Farmers Education & Traders
Espcace Associatif
Donna Andrews
Alternative Information and Development Centre
14 John Street, Mowbray, 7700, Cape Town
+27 21 685 1565
http://aidc.org.za